13.11.07

piano bar

Ha dejado de cantar. La gente le aplaude y ella responde sonriendo, inclinando su cabeza hacia el público. Como gesto de humildad, ovaciona a sus músicos. Toma todo aquello con calma: el homenaje, los gritos, los exabruptos. En la barra, las cenizas empiezan a desbordarse de mi cenicero. Enciendo otro cigarro y sorbo el último trago de mi güisqui. Sobre la tarima un espectáculo se prorroga: la luz de los reflectores hace que su vestido se trasluzca y sus formas se descubran. Son líneas curvas finamente trazadas y escondidas en parte, por la negra lencería de encaje. Es un claro aviso de guerra. El pianista da unas breves muestras de su virtuosismo. Es jazz. Le sigue suave la batería y luego el contrabajo, ejecutado por un tipo que no ha quitado la vista del suelo en toda la noche. Ahora cierra los ojos mientras toca su instrumento. Un saxofonista que viste un viejo saco azul que le talla holgado, sustituye a la cantante y ella desciende del escenario. La gente se abalanza sobre su célebre figura, la mayoría de los que inundamos este pequeño bar, oculto en el sótano de un edificio olvidado. Un repentino impulso nace en mí, un intento de sedición. Quiero acercarme, invitarla a un trago, ser un caballero; mentira, quiero ser un palurdo, llevarla a mi cama, embarazarla de ideas obscenas, besarle las comisuras de... No sé, mejor pido otro güisqui, Borbón, dos hielos. En otro universo tal vez, las noches de tipos solitarios que malgastan su tiempo diseñando frases que contengan el absoluto, no serán paralelas a las vidas de las mujeres que provocan el olvido de…Se sienta a mi lado, sonríe. Un desconocido sentimiento de seguridad me asalta. La invito a un trago. Acepta y me quita el cigarro de la mano. Da una bocanada, y luego, sin piedad ni permiso, lo apaga sobre el vicioso cúmulo de cenizas.

7 comentarios:

Ruy Guka dijo...

Me gustó tu texto, en serio. Te voy a poner a mis links. Aunque no te guste, si es que no te gustara.

Julio Roberto Prado dijo...

al contrario, un honor, que fluya. Enseguida te leo...

MACARIO dijo...

Muuuy buena narración, de verdad.

Cherrycola dijo...

me encanto!

como estas?

Julio Roberto Prado dijo...

gracias macario, muy buen blog el tuyo.

pues allí ando, cherrycola, ideando próximas entradas (esto también te obsesiona a tí o estoy enfermo?) gracias por venir

Ana (...) dijo...

Muy interesante esto de "las noches de tipos solitarios que malgastan su tiempo diseñando frases que contengan el absoluto, no serán paralelas a las vidas de las mujeres que provocan el olvido de…" Buenísimo!! y yo a todo esto pensando que esa búsqueda del absoluto no era más que un absurdo despropósito por mi parte y fíjate que cosas que me lo encuentro por aquí.
Volviste a poner imágenes mientras se te lee, no sé como lo haces. Saludos.

Julio Roberto Prado dijo...

es una felicidad absolutamente egoísta y vanidosa leer estos comentarios, queridos lectores. Pero tengo que disfrutarla, especialmente considerando que cada uno de ustedes también me parece un excelente escritor o escritora y no confieso lisonjería alguna.
Gracias Ana.