29.9.08

Resurección (love reign over me)

Justo cuando empezaba a olvidarme, me espantó la súbita invasión del fuego. Como una extensa llama que arde y consume voluntad. Había decidido ignorar las señales. Tomar mis despojos y llevarlos rumbo a una vida más democrática: el silencio de los cafés vacíos, la euforia de los estadios, la negación de la palabra. Engrosar las mayorías, acallar las dudas. Olvidar procesadores de texto, correos masivos, mensajes perturbadores. Darme paz. Pero sólo encontré silencio y en el silencio a lo lejos la voz, el martilleo, las palabras, una manifestación contra el propio vacío. Han sido tres o cuatro meses? No lo recuerdo. Había empezado a olvidar mi nombre, entre partidos de fútbol, borracheras, almuerzos silentes, libros de Jung y Camus. Apenas despierto. Apenas. Y todo vuelve a ser claro. Una luz que todo lo ilumina, en este mundo de oscuridades. Y aquella voz que había olvidado, empieza a dictarme oraciones sin sentido. Creo que he vuelto a ser el mismo.