15.11.07

clochard



Mujer que corres sin revelar al mundo tu destino, te veo pasar por la calle y cuando pasas frente a mí, toda tú te ruborizas encerrada en el gris uniforme de una agencia bancaria, que a pesar de lo ajustado, no esconde los efectos de la gravedad sobre tus senos, ni los brincos que dan éstos, adecuados al compás de tus pasos ligeros. Transitas, abres brecha e igual sorteas peatones en la acera, autos en la calle o las lustrosas motocicletas del buen reparto a domicilio, para seguir puntual con tu camino, abordando un bus del servicio urbano repleto de desconocidos, muchos de los cuales te faltarán el respeto pensando en ti desnuda o tratando de tocar impunes tu cuerpo. Huyes, toda tú avergonzada, mientras que a mí sólo me queda confesar que ese día estaba, como dijo el señor policía que me detuvo una vez por borracho, falto de cariño de mujer, aunque me dé vergüenza decirlo.

*foto: veinte minutos

16 comentarios:

Ana (...) dijo...

OoOoOoOoOoOhhh qué bueno!!!
Lo que te comenté antes de poner imágenes mientras se te lee te lo vuelvo a repetir y no me canso... Exquisito me resultó leer esto aunque tengo que decir que me resisto a creer que todo lo que dijiste sea cierto...no sé.

Cherrycola dijo...

yo estoy falta de ese tipo de carino tambien!
muy buen escrito!

Julio Roberto Prado dijo...

Gracias Ana. No me creas, pero yo pienso que la realidad es un regalo incompleto. la gratitud por recibirlo se demuestra en su deformación según tu acucioso juicio estético. He aquí que todo lo escrito es cierto, porque es y está. Existe en el plano de la realidad idealizada. Esa donde el escritor o la escritora intenta transitar sin pausas, esa realidad íntima que lo libera de las ataduras de su yo mundano. (breve explicación no pedida)

estar falto del "cariño de mujer" era mi condición pretérita. Ya no. Pero recuerdo cómo era. Y le escribo a mi antiguo y dramático yo, el de hace años. Como para tranquilizarlo, nada más.

MACARIO dijo...

Si señor, usted es buen escritor. Me cae que hasta lo voy a linkear.

Ruy Guka dijo...

Muy buena imagen relatada. Que gusto pasarse por aquí y sentir el aire que la mujer que corre provoca en su paso aprisa.

anamorgana dijo...

muy buen relato, me encanto. Me alegro de que lo de falto de cariño de mujer sea preterito. unabrazo
anamorgana

Cecilia dijo...

Un relato envolvente, muy bueno. Me gusta lo que escribes y envidio tu inspiración.
Nos leemos

JOHAN BUSH WALLS dijo...

te invito a visitar mi blog: www.cuentospajerosyotraspajas.blogspot.com

Julio Roberto Prado dijo...

yo ya te linkié macario

estoy constantemente leyendo tu blog, ruy

yo también me alegro anamorgana, no sabes cuánto

vamos, tú también estás inspirada, cecilia

johan, es el segundo anuncio que posteas aquí de tu blog, que por cierto ya visité.

Ana (...) dijo...

Perfectamente lo explicaste, gracias, era una curiosidad, ya quedé conforme.

Buttercup dijo...

A veces son las personas anónimas,aquellas de las que no sabemos ni el nombre las que nos transmiten todo un mundo de sensaciones.
Me encantó pasar hoy por aquí...
Un gran abrazo.

Julio Roberto Prado dijo...

me alegra, ana

me llamo julio roberto, mucho gusto buttercup. un abrazo también

Andaluzz dijo...

:)

Julio Roberto Prado dijo...

gracias por la visita andaluzz

ACENTUANDO dijo...

jajaja la misma explicación he dado pero a mi padre alguna vez!!

y que de verguenza no hay nada. Más verguenza habria en pasar la vida afirmando que jamas al menos por una vez, coqueteamos con lo prohibido, no crees?.

Bueno vos, me detuve, leí...me gustó, solo eso queria decir.

Julio Roberto Prado dijo...

gracias por detenerte, por hacerme saber que veniste, y que te pareció por lo visto. Lo de la vergüenza, es mera retórica, nada más.