4.12.10

Lección segunda (pero no menos importante)

Alguna vez lo tuve todo y lo perdí en los naufragios. Alguna vez desperté teniendo una familia y me sentí el hombre más feliz y orgulloso que jamás haya pisado esta lona. Alguna vez levanté las manos en señal de victoria y todavía recuerdo cómo me alzaron en hombros para que viera a la multitud eufórica que me vitoreaba como si hubiese encontrado la cura del cáncer. Y si algo aprendí, es que por cada golpe que das, también recibirás otro y que el secreto de todo esto, es aprender a recibir los palos de la mejor manera, antes que acaben con tu sonrisa y te enceguezcan a puño limpio. Hoy siete casas más tarde, duermo sólo con dos azaleas en el balcón. Extraño mucho a mi hijo y sin embargo sé que está ahí, y que ese hermoso niño sabe  que su padre lo ama con la suma de todas sus derrotas; pero también de sus victorias. Eso  es más de lo que había imaginado. Más de lo que mi corazón creía capaz de sentir. Mucho más que todo lo que perdí.
Jamás me he dado por vencido; porque hasta en la derrota he encontrado la forma de sacar provecho.
Esta, madre, es la manera que me enseñaste a recibir los golpes.

*Imagen de Clyde Keller. 

11 comentarios:

Fabrizio Rivera dijo...

Dr Pradowsky: esta es la version de un ganador, de un tipo que gana aunque reciba un golpe.
Hermosas lineas, gracias por escribir esta version desde este lado de los perdedores empedernidos.


Un abrazo! que escribas siempre, grande Prado!

Prado dijo...

Gracias Fabrizio! Un abrazo enorme.

Silvia Fortin dijo...

Tenia ratos de no pasar aca! que recomfortante leer lineas tan hermosas, me encantan!! Un abrazo!!

A do outro lado da xanela dijo...

A base de palos se aprende: no hay otra.

Beso!

Engler dijo...

Lo leí en el facebook, y pensaba, bueno, no pensaba, a veces tus textos no dejan pensar claramente, son como los golpes, como los palos. Cuesta asimilarlos. Vino a mi cabeza un poema, amor y coraje.

http://www.bukowski.byethost13.com/amor.html


Sí, amor y coraje.

Prado dijo...

Gracias, amigos, amigas. El viejo Bukowski lo dijo todo, y ese poema, me contiene.

Los quiero,

J.

Sub-UrBaNa dijo...

Dame un hijo y dejate de joder.

L

Prado dijo...

Te lo cambio por un ornitorrinco.

Mario René dijo...

Los hijos aprenden mas con las derrotas...

Solo así se aprende a hacerse el quite de los golpes o en todo caso a encajar los que nos tocan, con gallardía y la cabeza alta.

Miss Trudy dijo...

En conclusión, ver en las derrotas una oportunidad de algo ... aunque sea de una lección aprendida ... es lo que nos da el marco para apreciar aún más las cosas buenas de nuestras vidas. Sin parámetro de comparación, no las podríamos apreciar en su justo valor.

Christian Davila dijo...

Sin dolor no hay aprendizaje, nadie en esta vida aprendió a caminar sin haberse tropezado, hasta los más atletas más veloces del mundo iniciaron así, creo poder asegurarlo. Lo importante es que nada debe ser más fuerte que nuestro deseo de superarnos, hoy la vida te noquió, pero mañana puede ser la revancha. Excelentes líneas.