18.8.10

En la víspera

Debería decírtelo: si algo tiene que permanecer en mí de ese martes, es nosotros en casa, viendo el jardín interior desde el auto. Música en la radio. Una sola gota de lluvia resbalando limpiamente por el vidrio del frente. Tú olor. El balcón. Las montañas cubiertas de nubes. Las canciones en portugués sonando hasta el infinito. Tú, entre mis manos. Mis manos llenas. Un aguacero haciendo sonar las láminas. Las hojas del árbol. Las enormes mariposas blancas volando hacia las lámparas naranja. Tu pelo cubriendo mi pecho. Tu corazón latiendo. Hondo. Algo permanecerá en lo más profundo de mí. Será algo tuyo. Pero no te lo diré. No será necesario: lo sabrás cuando me veas y te reconozcas en mis manos, y en la manera que digo tu nombre, cuando tu oído está cerca.

10 comentarios:

Issa dijo...

Quedate con ese martes eterno, interno... Lindo!

Mario René dijo...

a pesar de lo que dicen muchos, los martes son dias muy buenos para casi todo y las manos vehículos perfectos para ello.

Silvia Fortin dijo...

que buena fama para los martes... muy lindo!!

Luisa dijo...

Decilo :) le vas a llenar el corazón de alegría también :) Abrazo fuerte

Miss Trudy dijo...

Nada como el sonido de la lluvia sobre lamina y sobre techos de carro. Algo hay en la combinacion de lluvia con carro que hace que uno se sienta dentro de una burbuja.

Prado dijo...

Esa es la idea, que permanezca Issa! un abrazo.

Estoy de acuerdo Mario, saludos.

Qué buena fama para mi semana! un abrazo Silvia!

Se lo digo, por supuesto Luisa! un abrazo para ti también.

Va, y oyendo a Dexter Gordon o a Smoke City, Trudy, la cosa se pone mejor. Un abrazo.

A n d a l u z z dijo...

Instantes , Instantes especiales como un tatuaje en nuestras almas......
saluodos Mister.

crisstina carrillo dijo...

Si fueras música Prado, para mi serías un tango, uno cantado por Adriana Varela...

un abrazo largo
criss

Prado dijo...

Gracias Andaluzz.

Me gusta ese halago Crisstina. Me gusta el tango. Saludos. Un abrazo.

Etheriainarcade dijo...

Llegaste a punto de irme. Yo detestaba los martes, hasta que comencé algo indescriptible un martes. Y bueno, finalmente acabó otro martes. Algún otro le llamaría maldición. Yo decidí llamarle La semana de Dos años de mi vida. Gracias por compartir :) te regalo la sonrisa que acabas de dibujarme con tu texto.