25.1.10

Río Perla

Jueves. Llego al Parque Central y me encuentro con Luis. Lee bajo la sombra del portal de Comercio, apostado sobre una columna frente a las gradas. Son las cuatro de la tarde. Me va a enseñar un bar. No saludamos brevemente, me enseña su libro. No recuerdo de qué trataba, en realidad pensaba en el bar. Caminamos una cuadra y frente al Palacio Nacional, entramos a un local. Es un restaurante chino. Bueno, en realidad ni siquiera hay chinos, ni comida china como tal, sino más bien está adornado con lámparas rojas de papel con inscripciones étnicas. Los meseros todos tienen un aire afeminado. Nos sentamos en la mesa veintiuno, lo sé porque tienen los números impresos en una plaqueta de plástico. La cerveza es barata. Desde mi asiento puedo ver a través del ventanal la esquina del Palacio, parte del parque y los edificios aledaños. Hay barrotes. Algunos borrachos hablan de música y luego pagan por las canciones en la rocola del sitio. Nos sirven la cerveza y pedimos algo de comer. Charlamos hasta el tercer litro, cuando apareció Carmen, la novia de Luis. De inmediato el mesero nos trajo otro vaso. Serví la cerveza y cuando terminé de hacerlo, al colocar el vaso, la luz del sol empezó a ocultarse tras el edificio del Instituto de Previsión Militar. Las palmeras del parque Centenario lucían como hermosas sombras alargadas. Como si fuesen gente que también esperaba un bus. Los vitrales del palacio relucían. Las lámparas del restaurante donde estábamos se encendieron en un rojo vivo, como de fuego. El mesero estaba contento, tenía puesta una cachucha y una ropa tan ajustada que parecía un seguidor de los Village People. Un proxeneta que venía cada tres minutos a limpiar. Varios travestis entraron al local. Eran altísimos y estaban perfumados. Seguía bebiendo, nervioso. No por los travestis, no por el mesero. No. Sobre la mesa, entre una bolsa negra, dos copias de mi primer libro de poesía estaban esperando a que Luis y Carmen lo leyeran. Tienen una editorial. Vaya, nunca me imaginé escribiendo poesía. Hasta que descubrí versos que me tiraron a la lona en el primer asalto. Y quise entrar a la pelea. Siento que tengo mucho que dar con estos puños. Los golpes, los sé recibir. Así que todo es cuestión que me den un cuadrilátero.
Luis leía algunos poemas y bebía de su vaso. Yo, bebía del mío, miraba sus ojos consumir las líneas y hablaba con Carmen. Era, en suma, testigo de cómo la noche caía en el Río Perla. Los travestis pusieron la música y luego, nosotros la despedida. Caminando. Hasta encontrar otro bar, donde nos surtieran de vino.

21 comentarios:

güichita dijo...

Landrea y yo solíamos ira a beber con frecuencia a esa cantina, teníamos comida, cerveza y un baño limpio que hasta tenía toalla y jabón, en aquél entonces, hace un par de años.
Abrazo fuerte.

Miss Trudy dijo...

Tu primer libro de poemas, Pradinsky, ¡¡¡FELICIDADES!!!!!! ¡Yay! No te digo pues, que calladitas te traés las cosas. No sos de fiar. ;o) Felicidades, amigo, en serio. Me siento tan contenta por vos. A juzgar por tus anécdotas, estoy segura que esos poemas tienen mucho que dar. Por cierto, creo que ya se a cual cantina te referís, los fines de semana se pone alegre, mucha gente en gran bailongo con la rocola. Y claro, las travestis también tienen derecho a sus ratos de diversión.

Eme dijo...

¿Sera de tapa negra?
Un buen dos mil diez para ti tambien, prado.

Carlos Meza dijo...

Los litros surten más ahí... saludos pradoks!!!

David Lepe dijo...

Vos, este texto no tiene la última oración, que la leí en FB. Me di cuenta porque me gustó y de eso te quería comentar. Suerte, saludos.

DIANA dijo...

Hola Prado...
Un restaurant chino que no tiene comida china ni chinos..jaja

Y total en que quedaron? se convencieron de publicarte el libro? si es asi Felicidades! y si no, ya vendrá una mejor oportunidad =D
Anda, cuenta que pasó...

Diana

...engler dijo...

Ojalá no tengás que hacer malabares para ver publicado tu libro...

Saludos!

Prado dijo...

aloha!

Güichita, todavía hay los mismos implementos y un baño limpio, te lo aseguro. Genial lugar ese. Un abrazo.

M. Trudy: claro, todos tenemos la obligación de divertirnos. Y gracias, ya sabes, se te quiere y agradece. El libro viene en marzo, pero faltan los detalles. Confirmaré en el blog. Un abrazo fortíssimo.

Eme: no lo sé, depende del diseñador, más que de mi voluntad. pero es un gran diseñador, te lo aseguro. Un abrazo.

Meza: usted si sabe, maestro. Me llega. Salud.

David, es que esa frase es mi pie de nota en el FB: la bondad del extraño no tiene mesura. Y es cierta. Es una de mis máximas, si tu deseo es citarme. Ja! un abrazo.

Diana, me publican, es una alegría enorme. Muchas gracias por el ánimo. Un abrazo enorme.

Engler: malabares para escribirlo si tuve que hacer. Lo escribí en un par de semanas. Sufrí. Oh sí. Pero qué alegre verlo impreso. Un abrazo, my brother in arms!

Sayonara.

Andrea Grimaldi dijo...

:D muchas felicidades por tu publicación!!

Issa dijo...

En hora buena!!! Necesitamos mas poesías, gente que vibre, que sienta, que escriba, gente de Guate como tu!

Felicidades!

Prado dijo...

Gracias Andrea, espero ver pronto algo tuyo también.

Gracias Issa. Un abrazo.

Andrea dijo...

Wou! Que bien saber que también hace poesía, me da mucha curiosidad. Nos mantiene informados de cuando sale!

Lester Oliveros dijo...

Del rio perla salio una historia fantastica de un tipo que llego en pijama, en realidad no me puedo imaginar a alguien en pijama y con una playera roja en estos tiempos.

-·º·.María Andreé.·º·- dijo...

¡Qué alegre! - felicidades.

Xander dijo...

Asi que no te bastó ser escritor-escritor, ahora eres escritor-poeta... No cabe duda que eres todo un hombre del Renacimiento.

Primero que nada, mis plácemes. Y por favor practica tu caligrafía, que quiero mi copia autografiada y me gustaría mucho que se pudiera leer la dedicatoria, pues de lo contrario no me va a servir para apantallar.

Fabrizio Rivera dijo...

Dr. Pradisky! Ojala que pronto tengas el libro y por favor!! una novela!!, yo me quedo durmiendo en la tienda la noche anterior a que llegue el libro!

Saludos, un abrazo.

Abril dijo...

Wow! que rico!

Anónimo dijo...

Acá en Chile todo lugar que ostente decir que ofrece comida China, lo que hace es ofrecer cuadros llenos de Dragones brillantes, platos de plástico y manteles derretidos. Lo más probable es que todo eso sea Made In CHina. Es decir, todos debieramos ser Chinos. A veces la poesía también lo es, como las Editoriales, los Correctores de texto y los estampados.
Por mientras, ni yo entendí lo que te escribí.
Van los saludos, y vivan los árboles floridos
Blanca Estela

El Criticón Chapín dijo...

Salud. Yo soy más poeta mientras menos sobrio estoy. En esos lugares nada es lo que parece.

Estrada dijo...

En una de esas ocasiones que me cerraron el distinguidisimo comedor de hierbitas.... fui a parar al lugar que usted hoy describe.....cuidese. y enhorabuena...Externole mis felicidades...Zalemas

Prado dijo...

Gracias, sus majestades bloggeras. Les aprecio. Los y las quiero. Abrazos les visitaré en sus respectivos blogs! Mientras, limpiaré mi refrigerador.