26.7.09

Plan de Contingencia

La gente se escucha feliz por la ventana. Gritan y bailan, cantan las melodías de alabanza. El domingo se muere por la tarde, con la luz naranja del sol reflejado sobre la vieja madera del clóset. Dentro, cuelgan las camisas planchadas. Escogeré una, mañana temprano. Me la pondré y saldré a la oficina. Marcaré mi hora de entrada en el reloj biométrico, el mejor amigo del jefe, y luego saldré por el desayuno. Jódanse los horarios. Caminaré dos cuadras abajo y encontraré el auto blanco parqueado al lado de la acera. El baúl estará abierto y dentro de él, estará el sándwich de pollo que compraré. Víctor es un tipo de puta madre. Lo despidieron de la empresa hace tres meses, pero él no se dobla. Tuvo que irse a la mierda y en vez de llorar, se puso a hacer sándwiches de pollo. Siempre me pregunta que cómo estoy. Me desea buen día, mientras sus ojos oscuros y brillantes cuentan las monedas con las que le pagan los sándwiches. Su título de Auditor Público estará colocado en el asiento trasero del auto. Los juguetes plásticos dispersos sobre los asientos del vehículo. El olor a cocina que expele Víctor y su cara de madrugada me darán los buenos días, mientras devoro un sándwich mitad mayonesa, mitad aflicción de desempleado. Luego, estaré sentado frente al monitor encendido, redactando un escrito para solicitar treinta años de cárcel para un analfabeta. Víctor es un tipo de puta madre. Si a mí me despidieran, defendería culpables. Haría una novela que nadie leería. Aprendería a tocar el piano. Despilfarraría mi indemnización. Dos semanas después, quizá termine vendiendo café y pasteles, en mi auto, lleno de botellas de güisqui barato.

20 comentarios:

güichita dijo...

Si a mi me despidieran, usaría mi indemnización para viajar por tierra al sur del continente, hasta donde me alcance... y luego para volver vendería al cuerpo... jajaja siempre es bueno tener un plan. Suerte.

Lena dijo...

Golpea.

Vaya con tu voz, Prado.

Conciso, directo, conmovedor, ácido.

Todo en líneas concetradas.

Nada sobra, nada falta.

Un beso!

Abril dijo...

Para los ingenieros siempre es bueno tener un plan B, C, D ....Z.


Seria bueno que el resto de la gente pensara igual.


Buenos dias y buen provecho.

MARIOMARCH dijo...

yo conozco varios Victors... de esos que no se doblan y que tienen colgado el titulo universitario en la cafeteria que tienen o en la fotocopiadora que atienden..

defender culpables, novela, piano, hacer mierda la indemnizaciòn parecen buenas opciones ante el desempleo

saludos

LaCiEgakEtoMafoToS dijo...

si a mí me despidiera seguro no me daban indemnización...

Prado dijo...

salud amigos míos, con café frío.

una agencia de viajes te conviene poner Guichita, antes que la prohiba Zury Rìos.

Gracias Lena, ojalá no golpee sin previo aviso.

Mi madre es ingeniera, Abril, vaya si lo sé.

Son lo máximo los Victors, Victoriosos sean pues, MarioMarch.

Abogado necesitarás entonces, Alejandra

Salvos sean, lunes los bendice.

PANITO CON POLLO PA TODOS.

Gata dijo...

Pues a mi me han despedido tb hace 6 meses y hombre....malgastar, malgastar no, pero me voy a dar unas vacaciones de órdago!!!
y sabes? a veces uno está más a gusto vendiendo bocadillos de pollo q aguantando gilipollas...digo jefes (con perdón de la palabra :)
Precioso post
besos

Anónimo dijo...

Que bueno que haces ver la realidad del desempleado. Una forma muy sutil, mencionando los juguetes y el titulo en el asiento trasero, de hacer ver los efectos colaterales: los hijos que se veran afectados, el titulo inutil, la incapacidad de hacer sandwiches de mejor calidad, la desesperacion y dignidad mezclados.

El trabajo honesto no humilla, pero vaya si no se siente humillado el que era profesional y ahora tiene que vender! Sin embargo, con el apoyo de amigos como tu que se toman la molestia en comprarle a el en lugar de ir a comprar a MacDonalds, quiza le sea un poco mas facil volver a salir avante. Unas puertas se cierran y ojala, otras se abriran! Por lo menos, se le abriran mas rapido a el que a los que se quedan sin hacer nada.

Trudy

David Lepe dijo...

Madre mía... la celebración de lo bajo.

los perros románticos dijo...

Sr Prado, su comentario en mi blog me hizo ir a mi biblioteca y volver a leer a G.Benn. Comparto esto: "Si Usted le quita a lo que ha rimado todo lo que tenga que ver con las sensaciones o sentimientos, lo que queda, si es que queda algo, eso quizá sea un poema". La cita es de Benn.

Abrazo.

maalexandra dijo...

Tuve un Victor en mi vida, y ese tiempo creo que lo admire aun mas*

No todos sabemos lidiar con las malas jugadas de la vida, valientes los que deciden vivir como les venga*

Besosdulces*

Mathilda dijo...

Cierto que te dá temas para escribir, pero? en realidad te agrada tu empleo?

Tengo que leerte mas.

Patricia Cortez dijo...

creo, Prado, que para nosotros no funciona eso de "haz lo que quieras" sino que "quiere lo que haces", la ventaja de no tener lo que deseamos es que el deseo no desaparece, una vida perfecta, un trabajo perfecto, ha de ser aburridisimo. y bueno, en este país, los que servimos para algo, y no nos servimos de la gente, somos, como dijo un venezolano, un tanto pendejos.
en este país, solo hay corruptos y pendejos...

PROSÓDICA dijo...

Con lo de tu perfil: lindo late, verdaderamente :)

saludos

Makaria dijo...

Con el perdón de algunos de los comentaristas anteriores*, es, en realidad, una completísima y olímpica mierda. Es que, en serio, no entiendo qué carajos es lo tan loable que le ven al hecho de resignarse a hacer cualquier cosa, a sobrevivir simplemente; eso de "no doblarse" condescendiéndose con lo primero que le dé un mediano resultado, me parece, más bien, una excusa tan mediocre como despreciable… El mundo está lleno de Víctores que van curtiendo nuestra historia de una grotesca pereza vocacional, amparados en el dulce y cómodo velo de la supervivencia y la humildad, confirmados por el aplauso insensato de los que avalan el principio indigno que legitima el exterior circunstancial del ser humano, como un motivo fácilmente aceptable para no buscar, por todos los medios imaginables, divinizar lo que -a mi muy personal criterio-, nos hace dignos de llamarnos hombres: las pasiones.
Qué pobreza, señores!

* Nah!

Prado dijo...

el vino emborráchame en estos instantes, mientras escribo lo siguiente: (atiéndase la hora del comentario)

los quiero a todos.

gracias.

Prado dijo...

sólo una duda me queda, queridos amigos, queridas amigas,

y si la vocación de uno es el fracaso?

no es ese un alivio que te hace asomarte a la belleza?

la belleza es útil?

era más de una duda.
toda pregunta encierra el infinito.

maalexandra dijo...

el vino a las 23 47 esta en su punto perfecto*

la belleza.. que ¿acaso no resulta la miseria del hombre? todo es una perspectiva*

besosdulces y abrazos confitados*

MARIOMARCH dijo...

¿Y si la vocación es el fracaso...?

buena pregunta. te dejo otra...

¿que diablos es el fracaso...?

Prado dijo...

el fracaso Mario, es el divorcio entre las aspiraciones y la concreción fáctica de estas.

el fracaso, me resulta, la versión más poética de mi.

porque he querido ser
y no he sido
y es allí donde me invento.

habría que adorar al fracaso
como el verdadero símbolo del progreso
a la mierda las máquinas
el asfalto
la razón

ay dios. ya te fuiste otra vez.