5.5.09

Oficios

A las siete cincuenta y tres a.m. camino sobre la calle que conecta mi parqueo con la oficina. El sol me explota en la cara. Es la luz del optimismo, así que me pongo las gafas oscuras. Al terminar la primera cuadra, el restaurante italiano con su olor a salsa, queso y omeletes, me recuerda siempre que tengo hambre y poco tiempo. Diez metros después y seis minutos antes de que den las ocho en punto, debería encender un cigarro, pero no lo hago. En cambio, veo cómo los tipos que duermen en la calle se levantan con los ojos vidriosos. Uno de ellos cuida de un diminuto gato como si fuera un hijo, otro trae café para todos y alguno más empieza a empujar los carritos de las ventas callejeras para ganarse un par de quetzales. Y mientras empuja, otro vago, vestido un tanto más limpio y con señales de haberse pasado agua sobre el pelo largo y grasoso, le grita "hay va el burro ve" mientras imita las orejas del animal con ambas manos puestas sobre su cabeza y se agacha caminando. El que anda con la carga, sólo atina a devolverle una mirada triste, igual y no tiene otra. Sigue empujando. Los otros toman café y aquél sigue cuidando al gato. El comediante camina frente a mí. Llego tarde a la oficina y tampoco enciendo el cigarro. Prendo el ordenador y claro, hago lo que tengo que hacer todos los días: imaginar que trabajo en un sitio de puta madre.

21 comentarios:

Iocus dijo...

Vamos! Te propongo desertar! aunque sea un par de horas. Tomamos una R40, disfrazados, un bote de nutella y risas (remedios infalibles) mientras observamos los trabajos modernos. Aquellos que tienen esa luz de optimismo.

vaRi_ddo dijo...

imaginar que se trabaja en otro lado, que se vive en otro sitio, que se hace otra cosa.... eso es optimismo!! ... mm... o... ¿no? ... mmm.

Iocus dijo...

vaRi_ddo:
No concuerdo. Creo que a lo que aludes es una frustración perenne. El optimismo consiste en adoptar una posición que contenga esperanza, ilusiones y euforia en lo que realices, claro teniendo en cuenta que según tu opinión lo que realizas es agobiante. El optimismo por lo tanto tiende a ser muy subjetivo. Saludos.

Nancy dijo...

¿Cuidar un gato como si fuera un hijo? Ese oficio sí me agrada, matatero tero lá. Ando en busca de oficio, por ahora no me alcanza el de hacer limpieza, comida, mandados y bloguear, aunque los difruto.
Apapachos

Anónimo dijo...

Uuuuta... ¿"Ordenador"? Muuucho Chapulín... Creo que te faltan tor-trix

Alfonso dijo...

Difícil ser optimistas con un chance así y el cambio quizá sea la única forma de simulacro, pero debés reconocer que te provee de un material invaluable para tu futura obra literaria

۞ lu ۞ dijo...

a veces insistimos en hacernos mas pesado, lo ya pesado x naturaleza, te voy a regalar un cactus :), espero ke lo cuides

Estrada dijo...

Me recordó la imagen enternecedora de un compadre bolito de la 13 avenida abrazando a un perro como lo único que tenía en la vida para amar.

Lena dijo...

La atmósfera, Prado, que bien recreada está...a pesar de lo triste me llenó de alegría...fue como regresar a realidades feas y conocidas que a veces se extrañan.

Esa mirada del que llevaba la carga...esos ojos...me pareció tenerlos cerquita tras leerte.

Besazo.

LaCiEgakEtoMafoToS dijo...

tambine a mi me gustan tus fotos...

Juan Carlos Lemus dijo...

Ese que cuidaba el gato, seguramente, era padre del gato, poque, según me han contado y he visto, los indignetes fornican con gatas y tienen hijos.

saludos.

Iocus dijo...

QuÉ? es lo único que puedo decir para Juan Carlos Lemus

Prado dijo...

Buenas,

Iocus: Me parece lo de desertar, pero las actividades propias de un trabajo extraño y por demás absorbente lo impiden momentáneamente. Pero como en toda tormenta, ya vienen tiempos de calma o al menos eso me repito para lograrla yo. Ahora. Besos agradecidos por preocuparte.

Vari_ddo, es una forma de sobrevivir, me parece. Es decir, te preparas para afrontar mejor las cosas. Claro, puede ser una actitud optimista.

Nancy, en eso de los oficios hay de todo y uno puede encontrar su vocación siempre. Yo quisiera ser cantante de gingles. Si, esas cancioncitas publicitarias que la gente tararea mientras lava los trastos. Un abrazote.

Anónimo, apláudole su sentido del humor. No entiendo por qué uno debe limitarse en el uso del idioma, creo que todo está permitido siempre y cuando la palabra esté bien escrita. Por ejemplo, ahora que usted amablemente me aconseja consuma Tortrix, yo le aconsejo que no se limite y diga Puta, en vez de uta. Nadie lo va a reprender. O la va a reprender. Saludos.

Y para la presente, monsieur Alphonse, ya ve que si no de qué iría este blog? salve master.

tengo un cáctus que está así de enorme (gesticulo) Lu, muchas gracias, me gustan mucho. Ayudan en algo emocionalmente los cáctus además de la alegría de verle crecer las espinas? interesante...

La enternecedora imagen de un compadre bolito. Esa es una frase que puede titular cualquier obra literaria, Estrada. Salúdole.

Gracias Lena, eso es lo que intento. Besos para ti también, hasta el otro lado del charco o donde quiera que estés ahora.

Igual a mí, Ciega que toma fotos, me gustan tus fotos y mis fotos. Que felicidad!!!

Sr. Lemus, creo que algunas canciones reggeatoneras afirman su teoría acerca de la gente que fornica con gatos. Al menos los puertorriqueños parece que sí lo hacen y dominicanos. Dale gata, dale más, súbele gata, calienta los motores, son frases que les he oído decir. En la variedad está el gusto. Ha de ser horrible un gato que se parezca a mí. Yo si paso. Honores poeta!

Prado dijo...

AHHH Feliz día de las madres a las madres y a las que no igual. Feliz día a todos pues y a todas también.

gabrielWoltke dijo...

yo sólo se que un perro vi dormido entre los brazos de un bolo tirado en una banqueta detrás del mercado colón... si vos vieras como se querían... esa mañana creo que no hiba a trabajar, pero igual andaba en un bus creyendo que vivo, como vos decis, una vida de puta madre.

paola guillen dijo...

Me gusto la historia!!!

maalexandra dijo...

me he divertido con tus ideas del reggueton*


besosdulces*

vaRi_ddo dijo...

locus:
en realidad tienes razón. pretendía ser... un poco sarcástic... y si. optimismo: esperanza y añadiría resolución a hacer las cosas... no se puede ser realmente optimista sin intentarlo... ¿no prado?
=)

Iris dijo...

gracias Prado, por tu visita y tu comentario. En realidad todas las rupturas y las soledades tienen algo de trágico-literario.
Un beso

Antón Abad dijo...

Es Ud. muy austero amigo mío, anteponiendo el tiempo incluso al hambre; yo hago al revés, no pongo en marcha el timpo hasta que no me tomo un café con un sandwich de queso y un cigarro; prioridades les llamo yo. Me ha encantado su relato; la pintura de esos personajes que no tienen un trabajo de puta madre. Para ellos la oficina es menos formal, pero siguen su rutina y les pasa lo mismo que a Ud. al pasar por el restaurante italiano, pero no por tiempo. Aproveche su privilegio; zámpese unos buenos gnocchis con tintorro en cuanto sienta ese vacío interior que brama. ¡Eso sí que es de puta madre!

A do outro lado da xanela dijo...

Mñas jodido es imaginar que se vive en un mundo de puta madre...

Mierda de mañanas reflexivas...


Beso!