5.3.09

Lago

El olor a pollo frito me recuerda que no he comido y también la maldita gastritis. No estoy en casa, estoy en Panajachel, un pueblo a las orillas del lago Atitlán. He venido a trabajar acá. Precisamente a uno de los sitios turísticos más concurridos del país, donde hace más de diez años, era otro tipo caminando por las calles, que no pensaba en el trabajo sino en una noche de bares y mariguana. Ahora no. Ahora paso el tiempo en un sitio de Internet público, donde pagaré por cada minuto consumido, así que cada letra que publique vale. Pero no escribo nada, sino que gasto la mayor parte del tiempo observando cómo se consumen los minutos en el pequeño contador. Y nada. Quizá sea el maldito olor a pollo frito. O el viento. Hace mucho viento. Los árboles que están al lado de la habitación del hotel donde me hospedo se cimbran chocando contra el techo. Por las noches, se oyen como toquidos. Dos veces pensé que era la mano divina la que tocaba el techo para cobrarme las bebidas y dos mujeres que dejé dolidas. Pero luego pensé que era un gato. Y me sentí menos tranquilo. Ayer cuando caminaba para el hotel, tuve que atravesar un campo entero de fútbol para llegar. Era sólo un promontorio de polvo, con dos porterías. No había nubes en el cielo, sólo estrellas. Era una bóveda de estrellas. Cuando estás en la ciudad hay mucho ruido y muchas luces y no te dejan ver el cielo. Te pierdes de mucho en la ciudad. Si eres escritor, te jodes, porque te pierdes la oportunidad de ver las cosas como son. No puedes describir así, sólo el engaño. No tenemos un cielo así en las noches de Guatemala City. No tenemos nada.
Mañana subiré a un barco que me llevará por el lago de Atitlán. Hoy hablé con un niño que me dijo que lo que le gustaba no era el lago, ni los barcos, sino atravesar el lago en un barco y sacar fuera del barco su mano para tocar el agua que salpica. Yo haré lo mismo mañana. Trataré de tomar el sol en el barco, sentir el agua, olvidarme de todo. Quisiera contar qué pasó con aquella mujer. Pero no dejo de pensar en los gatos y los árboles cimbrando. Y en una caja de cartón. Una donde cupieron sin mayor problema mis libros y mis discos. Mis cosas. Esas que guardaste tú cuando dejé la casa. Había tan poco de mí en esa casa: todo cupo en una caja. Pienso en la muerte. Yo también cabré en una caja. Pero ahora no quiero pensar en eso, me aburre. Quiero pensar en el lago, en los barcos y en el agua humedeciendo mis manos, fuera de la embarcación. Y también en dónde voy a colocar mis libros y mis discos, en mi nueva casa sin ti.


imagen no recuerdo de dónde la tomé pero no es mía.

28 comentarios:

Estrada dijo...

Exquisito Prado, me recuerda lo simple que es la vida y en lo compleja que la tornamos, y en los romances nocturnos de los gatos, que ya no escucho.

Me ha vuelto a mis origenes Prado, siendo lo frio del agua y el verde azul de nuestro ese incomparable y soñado lago.

Sus palabra tiene olor, sabor y vida, no deje de hacerlo.Paz.

Espérame en Siberia dijo...

Me hiciste recordar que tengo gastritis. Creo que ya estoy dada de alta, pero me acuerdo que hace unos años la pasé muy mal un par de veces por esa cochinada.
Y felicidades por el texto, es muy muy bueno. Ojalá me cuentes qué sentiste cuando seguiste el consejo del niño en el barco. Es impresionante que los niños nos recuerden lo que es vivir y ellos lo vean tan así, tan natural.

Un abrazo =D

El Vigilante dijo...

Ah la maravilla de lo simple. La magnificencia del hoy y las mierdas que sigue cargando uno. Buen viaje amigo, buen viaje.

Nancy dijo...

Ay Prado, tienes una maravillosa forma de escribir. Hace unos minutos (son las 21:40) salí a ver el cielo. Aquí en mi casa todavía se ve hermoso y se ven cosas que en la mera mera ciudad ya no... como las luciérnagas y las estrellas.
Avisame cuando estés de vuelta...
Apapachos

Gabriel Arana Fuentes dijo...

Me llega el texto. Pero ami no me gusta pana que para ser sincero me parece una calle de jipitecos que termina en unlago. ta simple como eso

anamorgana dijo...

Muy bueno, me ha gustado. Bueno siempre que puedo leo y me gusta todo, aunque no comente.Saludos Prado
anamorgana

El Aguafiestas dijo...

Sssalud!

Lester Oliveros dijo...

Este relato suena como con nostalgia, mucha soledad, indiferencia del mundo, insatisfacción, una vida, tenes toda una vida para solvertar el cielo con la tierra... No tengas prisa, viví. Saludame al Lago que ya llevo unos buenos meses sin llegar a que me cuente cosas.
Saludos.

Crisstina dijo...

La imagen de ti frente al lago, siendo ese niño me conmovió.
El cielo siempre se antoja recordarlo, digo recordar porque es cierto, en la ciudad no tenemos cielo, tenemos una maraña de estrellas nomas, ahí mal puestas…

Recibe un abrazo. Criss

Johan Bush Walls dijo...

Así es la cosa maestro Prado, los viajes de trabajo dificilmene se disfrutan, pero hay que encontrarles el modo.

Salú pue.

Black! dijo...

pos master prado. al menos si esta alla ya tengo licenciado de gratis. tus palabras transportan a la brisa del lago, al olor inigualable a pueblo y a melancolia de un lugar que añoro aunque no se si volvere a ver.

saludos licenciado

maalexandra dijo...

uno de esos pueblitos donde el alma se pierde y se quiere adherir a cosas que sabemos que en una realidad mas urbana no tenemos, joder habria que poder meter esos paisajes en una caja, junto con el dolor y las otras banalidades]

besosdulces*

roza el mar cuanto quieras*

Lena dijo...

Prado,

No me obligues a raptarte que Guatemala me queda lejos....

Ay con la cajita y el lago y el gato y el cielo y tú....

Puré de manzanas.

Así quedé.

Besos que escapan al cartón!

cgo dijo...

A la larga uno siempre para cabiendo en una caja. Bueno el texto. Quizá porque yo también soy de pueblo se lee así vívido. Te identificás con las imágenes. Saludos.

Espérame en Siberia dijo...

Yo es que me voy enterando que hay miles de versiones de esa misma canción, pero creo que yo siempre me quedaré con Lady Ella. Era maravillosa.

Un abrazo.

Espérame en Siberia dijo...

No se vale responder a una pregunta y/o adivinanza con otra pregunta.

=P

maalexandra dijo...

nos tumban en la cama, donde dormimos entre cenizas*

Prado dijo...

Hola. A lo que vamos:

Estrada: Gracias, no dejaré.

Espérame en Siberia: yo me curé con papaya. Mucha. Cruda, licuada. Papaya. Que sigas mejor.

Vigilante: Muchas gracias, las carga uno pero las saca. Lindo el blog como catarsis. Salve.

Nancy: ha de ser un lindo lugar donde vives. Muchas Gracias, ya vine.

Arana: yo veo eso, pero agreguemos los bares y dentro de los bares, los tragos y los músicos borrachos.

Anamorgana: ven cuando quieras. Es tu casa.

Aguafiestas: Con Salutaris, el agua mineral.

Lester: no tengo ninguna prisa, estoy viviendo, gracias por el consejo. Quizá sea que tengo una adicción por la tristeza. Qué se yo.

Criss: recibo tu abrazo con gratitud y te lo devuelvo afectuoso. Eres una magnífica fotógrafa.

Johan: a menos que trabajés en una marimba orquesta y tu novia sea una de las del coro. Así se disfrutarían los viajes, creo. Pero de todo hay. Saludos.

Black: ya sabés mano, ahí estamos a las órdenes, nomás que ya regresé. Así que ni modo. Pana, para otro día.

Maalexandra: los paisajes se irán conmigo en la caja, ya lo verás.


Lena: gracias por los besos y por lo de raptarme, que me sube el ánimo. A quién no?

Cgo: Saludos entonces hasta el pueblo donde estés.

ESTE DOMINGO SE ACABA Y CON ÉL MIS GANAS ASÍ QUE ADIÓS DIGO, MIENTRAS ZARPO EN BUSCA DE UN PLATO CALIENTE DE COMIDA FRITA QUE ME PROVOQUE UN ATAQUE AL CORAZÓN. SI ES QUE ME QUEDA UNO.

El Dilema dijo...

yo en mis noches de mariguana y chela en pana, pienso...

Espérame en Siberia dijo...

Gracias, guapo. Pero detesto la papaya. El olor me produce mucho asco al instante. Nunca nos llevaremos bien ella y yo.

Un beso.

Estrada dijo...

Je, je, je, me cayo en gracia el plato de comida, si eso le ayuda a levantar el domingo, salud, Maestro.

David Samayoa dijo...

Ja!!! casi como Siddharta cuando se quedo escuchando el rio...

annie dijo...

Acaricie el viento y por favor cuando regrese, me trae un poco de brisa.

saludos^^

A do outro lado da xanela dijo...

Tus letras siempre valen.
Pagues por ellas al contado o dejes un cheque sin fondos.

Beso!

LA TIGRITA dijo...

Hola, te encontré por allí... Y me encantaron tus escritos...
Este por ejemplo, que muestra lo simple de la vida, que al momento de decir adios solo nos vamos con lo poco de dignidad que nos queda, algo tan grande y a la vez tan pequeña que nos cabe en una caja.
Te dejo la cordial invitación para que visites mi blogger.
Muchos besos atigrados y saludos desde Venezuela.
Denise

iL Hell Dogma dijo...

En eso acaba todo: en una caja, por eso me gustan, ahi estan los resumenes de tantos amores, tantas vidas, tanto aprendizaje y tanto tiempo perdido.

A dijo...

COMO EXPERIENCIA SANADORA Y DE LIMPIEZA, NADA MEJOR QUE COCINARTE AL SOL, Y BAUTIZARTE AL AGUA QUE ESTANDO ESTATICA, tu RECORRES.

BESOS PUROS
A.

More Baker dijo...

Oh, oh, oh, vaya dolor hasta aburrir. Será la costumbre ya?