5.10.09

Leaving Hope

Hay luna llena. Me enteré cuando la encontré absolutamente redonda, reflejada sobre los vidrios opacos de un edificio. Su luz penetraba el cristal, hasta llegar a las oficinas. Desesperadamente vacías, inundadas con hojas en blanco que aguardan la tinta del lunes.
Tomé su mano mientras le señalaba el edificio. Ella iba conmigo en el auto. La luz verde me permitió seguir conduciendo.
Cuando era niño, el domingo por la noche obedecía a la misma rutina. Yo miraba el televisor mientras mi madre planchaba mi uniforme del colegio. Recuerdo con claridad el olor, el sonido del agua evaporándose de mi pantalón gris. También tengo en mente esa vez, en la que mi madre prendió la radio y mientras planchaba, hacía pausas para enseñarme a bailar. Me tomaba de ambas manos y dábamos vueltas por la habitación. Con el olor de la ropa recién planchada.
Éramos felices.
Fue la primera vez que quise que los ríos se detuvieran y el petróleo se prendiera en llamas. Para que la electricidad no tuviera ningún reloj que me gritara la hora. Ni me despertara un lunes, con la mañana cayendo como filo de guillotina sobre mis sueños.
Hoy también quise lo mismo. Que la hora fuese para ella y para mí, números de chocolate cediendo ante el calor de esta noche.
Manejé hasta pasear nuestra libertad frente a su oficina y la mía.
Dos soldados custodian mi edificio y junto a dos policías, se acomodaban contra la pared mientras la noche les traía el frío.
Bandadas de autos poblaban las avenidas, viajando hacia sus oscuros nidos.
Me detuve frente a su casa y la besé.
Subí hasta su apartamento y desde su balcón, fui testigo del incendio.
De la muerte de todos los relojes despertadores.
No termina este sueño.
El lunes es tan sólo un estado mental que no resiste el demoledor paso de la ternura.

16 comentarios:

Roberto Wagner dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roberto Wagner dijo...

No se master, para mi es el domingo por la noche, como ahora (en la madrugada) ese estado mental... pensás con claridad, vez como tus sueños se realizan y del atolladero hay varias salidas, pero sabes que en el momento en el que cerras los ojo y los abris el lunes, es el instinto el que se apodera de tu mente, tus sueños son puras fumadas de patojo, y el atolladero es real y desgastante... pero aún así hay que mantener la fuerza y no dejar que los bastardos te hagan mierda (Illegitimis non Carborundum)

Excelente Prado, muchos saludos!!!

Nancy dijo...

Qué hermoso y tierno, mi querido Prado. Ese olor a ropa planchada...
Y si, yo también vi desde mi jardín la luna llena que no deja de maravillarme.

David Lepe dijo...

muy lindo.

Engler dijo...

¿se puede añorar lo que no se ha tenido? Mis lunes si resisten...

la-filistea dijo...

Una esperanza viviente que también viene de los recuerdos, como ese del olor de la ropa planchada -a vaporcito-.

Necesitaba leer un tema asi para hoy Lunes!
Gracias

güichita dijo...

qué lindo!

Prosodica dijo...

Me llega el banner!, últimamente te has puesto buenas fotos para darle la bienvenida a uno.

Esos son los mejores sueños, sin tiempo. No pares de soñar, nunca.

Te envidio :(

Las nubes en este viaje estuvieron D`alpelo!!!.

Vania Vargas dijo...

Qué bello, Prado. Lo beso, lo abrazo...

DIANA dijo...

Has hecho que imagine momento a momento todo eso que has escrito. Tienes una forma de describir las cosas que atrapas con tus letras.

Besos

Miss Trudy dijo...

No solo el olor a ropa planchada sino que el sonido de la plancha emitiendo vapor y el aguita dentro de la plancha haciendo "shosh, shosh, shosh..." Vos si sabes evocar imagenes de las brumas de los recuerdos.

Abril dijo...

El olor de mi falta del colegio recien planchada.

Voy a confesar que por ser tan consentida nunca aprendi a planchar.

Aaaaaah que buenos momentos, gracias por compartir tus remenbranzas.

Abrazos miles.

el Kontra dijo...

Excelente master, los lunes los aguanto pensando en el próximo fin de semana.

Saludos

Issa dijo...

números de chocolate cediendo ante el calor de esta noche... wow! que romantico... el tiempo es solo eso... la vida sin espacios, sin tiempos, sin prisas es mejor! Que hermoso!

mariomarch dijo...

La muerte de todos los relojes despertadores... vaya frase !!!!

saludos

Prado dijo...

Saludos a todos y todas, gracias por sus comentarios.

Abrazos. Es domingo, visito mi blog, visito los suyos de a poco. Los pájaros se resbalan por los alambres. Llueve.

Me despido.